domingo, 5 de junio de 2011

A PROPÓSITO DE LO VIVIDO




quisiera por momentos tu nombre
otra vez en mi boca,
reordenar este cataclismo
pero, las tardes caen y mi voz es una mortaja
que pasea por una plaza.
me conocen los parques buscándote
entre cien parecidos
y al final, y sin cuentas
las manos vacios en el espejo que espera
me devuelven tu ausencia.
así, y no de otra manera
quizás, a veces sea otro o de pronto yo
el mismo que en una calle sin nombre
en la desesperación del amanecer
con el temblor y la niebla del alcohol
te encuentre en otros labios heridos
a las seis y media de la mañana
en medio de este invierno
lejos del país y, solo.

(El otoño eterno y otros apuntes del viaje-1996)

jueves, 5 de mayo de 2011

POEMA 51



se parece, a veces, el tiempo

a una loca ilusión,

otra veces, a un desafío

y en lo lamentable del caso

se parece a la nada.

pero ninguno, nada ni nadie

presupone algo en la otra orilla,

ni torres, ni desiertos

ni laberintos, ni cárceles

ni palacios

ni aún peor

no presupone ese instante de risa

por el que uno arrastró su vida esperando.


(El Otoño Eterno y otros apuntes del viaje)



miércoles, 27 de abril de 2011

Poema XXXI


he cumplido rigurosamente
con cada uno de los escalones
del tiempo
soy la misma ilusión de entonces
un poco más cansado
más incrédulo diría
al fin
con hermanos perdidos
amores encontrados
con revoluciones y contrarrevoluciones
gobiernos y desgobiernos
he sido el hombre tierno y fuerte
que he necesitado
para sobrevivir en la utopía
ya lo ves
la vida me ha sucedido
como un sobresalto
quiero decir
como la alegoría de tu partida

(Gramática de Ausencias y Desencuentros)

domingo, 24 de abril de 2011

MOROSO



a cuenta del amor que adeudo
diré que las extraño
que a todas por igual las he querido
que no me olvio la que a cada amor
le quedé debiendo
y bien pago cada cuota
con mis soledades
y si a veces sucede que me atraso
y no cumplo en término
es porque otros ojos
me tendieron una emboscada
en el camino.

(Libro: Gramática de Ausencias y desencuentros)

MARZO



Marzo, con sus interminables lluvias,

con sus charcos en las calles,

con su croar disonte de ranas

y otra vez la lluvia.

Marzo, un poco menos que la pobreza,

que un correr desesperado

que un bombardeo lacerante de cielo. Marzo.

El viento que llega robando los techos

entre gritos agonizantes de una vieja

que se muere, mientras llueve, muere, y otra vez, llueve.

Marzo. Torrente de miseria que de no noche llega,

por un pan

por un hijo

por saberse impotente.

Y otra vez llueve, y casi no queda nada.

Ella se abre despacio, que no sienta su niño,

que no despierte, que mamá trabaja.

Un gallo sacude las alas de madrugada,

el olor mate cocido se confunde en el aire

y un mantel sucio con migajas queda sobre la mesa.

Hoy también se lava ropas y se amasa y el niño

vende por la calles.

Pero hoy también llueve y no se seca la ropa

y los leños están humedos. Y llueve, en marzo.

El torrente de miseria llega otra vez por la noche

y por el fondo.

El niño duerme. Ella trabaja.


(De mi primer libro "Documento de la ternura" (1986)

sábado, 23 de abril de 2011

Lluvia de ausencias




otra vez la lluvia y


detrás de ella


tu nombre en cada gota.


tus veinte años,


una ilusión intacta,


una esperanza


y un tejado que vio crecernos en la piel de las siestas


y ya viejo, se ha llenado otra vez de pájaros.


Llueve, amor,


llueve en esta tarde y


el agua golpea en la galería


mojando en el recuerdo de los rostros de entonces.


Hoy ya no veremos los árboles.


Llueve, amor,


y la patria ha vuelto a estar en paz.


Tu corazón lleno de sangre no ha sido en vano.


Llueve en las montañas,


en las calles solitarias


en las huelgas callejeras


y en la soledad de mis ojos


que se han quedado,


para siempre, sin los tuyos.



(Libro: Versos extranjeros)

Apunte 42


la ciudad mojada por el ruido hueco que llega desde lo
remoto del dia. la tarde florece y se puebla de niños que
en hileras regresan a los barrios, repletos de sueños,
con un izamiento de globos en señal de triunfo, y todos,
bajan de los tranvías en las calles de mojados
adoquines, y marcan sus pasos en las escaleras,
persiguen algún gato y vuelven a reirse, a disfrutar a
gritos el domingo cernido por radios que forman
fronteras a lo lejos, mientros todo, desaparece en
medio de las sombras que lleva al último tren cargado de
silenciosos pasajeros que hace tiempo perdieron la risa
y los domingos.

(Libro: El otoño eterno y otros apuntes del viaje)

viernes, 22 de abril de 2011

Y… habrá que seguir esperando (Relato)





Es verdad que no pudimos clasificar, que nos ganaron en Misiones y nos volvimos con las manos vacías. ¡pero algo hay que rescatar!. Nunca faltan los exitistas, esos tipos que hasta el sábado por la noche andaban preguntando cuánto costaba el pasaje a Buenos Aires y si el 29 pasaba por retiro para ir a La Boca, después andaban criticando y renegando con todo ¿A La Boca? Mirá vos si vamos a ir así nomás a La Boca. A vender cuadros será. Está bien que soñemos, pero no como algunos que en la primera desilusión ya se vienen abajo. El Cabezón Pérez me decía que si llegábamos al Argentino A, el Nacional B estaba a un paso y desde ahí el fútbol de primera sólo era un trámite, una cuestión de tiempo. Y me lo aseguraba, haciéndome números. “Mirá—me decía— si Atlético y San Martín llegaron, cómo no vamos a llegar nosotros. Somos el club más antiguo del interior y el tercero que se fundó en la provincia. O sea, que a nosotros nos toca ir en cualquier momento, hay que estar preparados”—me advertía. “Claro”— le decía yo— qué más le podía contestar. Porque no falta ese al que uno contradice y si después el domingo se pierde te echa toda la culpa a vos, sólo porque se le ocurre que como lo contradijiste sos uno de esos tipos que trae mala suerte al equipo y después te señala como si fueras el portador del virus que no le permite ascender al equipo. Cinco a uno perdimos en Misiones contra Guaraní Antonio Franco, y no le pudimos echar la culpa ni al árbitro ni a la altura. Porque, mirá, a veces para justificar una goleada de esas que no tienen justificación uno le echa la culpa al árbitro, a la altura, a la cancha porque estaba barrosa, al césped que estaba alto y no sé a cuántas pelotudeces más que se le ocurren a uno con tal de que no se le cruce la idea ni por un minuto en no ir más a la cancha porque el equipo desilusionó. No señor; hay que agarrarse de lo que venga con tal de no perder la esperanza. A mí la verdad que también me ilusionaba la idea de clasificar y llegar al Argentino “A”. Pero no sé si por miedo o por cábala yo no nunca pensé en ir más allá y mucho menos pensar que un día Famaillá estaría saliendo por el túnel de La Bombonera. ¿Te imaginás? cinco mil famaillenses en la bandeja de arriba gritando como locos y con una bandera inmensa diciendo NUEVA BAVIERA PRESENTE JUNTO AL FAMA. Te juro que algunos lo pensaban y se lo creían. Hay otros que siguen esperando la oportunidad. Si cuando nos juntamos en el bar del lerdo, en el Bar Cóndor, algunos lo dicen y lo presagian en la mesa. El club tiene más cien años y en este septiembre cumple 102 años. ¿Con qué habrán soñado Alberto Albarracín el primer presidente y la Comisión Directiva? ¿Con qué hazañas? Te cuento: el color de la camiseta del Club Famaillá la tomó de los colores de Atlético Tucumán; los estatutos fundacionales fueron facilitados por el equipo de la 25 de mayo; el primer partido jugó contra “Buchardo”, que algunos especulan fue la base de lo que después sería San Martín de Tucumán; la primera copa que ganó, donada por el entonces gobernador Ernesto Padilla, fue en un partido contra Football Club de Monteros. En las estadísticas se había arrancado al pelo, pero ¿hasta donde habrán llegado los sueños de las hazañas? La última campaña por el ascenso al Argentino “B” fue impecable, lleno de jornadas memorables. La noche que viajamos a Río Cuarto a jugar la final por el ascenso contra Atenas, ese sábado por la noche antes de partir hacia Córdoba, en la plaza San Martín había tanta gente como en las fiestas patronales de la virgen del Carmen en el mes de Julio. Más de veinte colectivos, como tres cuadras de autos, camionetas, trafics, qué se yo, no se si algunos por ahí no habrían estado pensando en irse en moto. Pocos fueron los que quedaron en la localidad: los turnos de emergencia, mujeres, niños y algún amante oculto que aprovecho la circunstancia. Bueno, esta es la razón por la que hay quienes se entusiasman y arriesgan diciendo que el día que tengamos que viajar a La Bombonera vamos a tener que cerrar el pueblo. Hasta sé que la hinchada del Barrio Chino le hizo un pedido formal al Mellizo, el Intendente, para que aumente la cantidad de santos en la Galería de la Veneración, porque con San Expedito y los que hay, sólo nos alcanzó hasta ahora para llegar al Argentino “B” y en el caso de ir a jugar en la Bombonera, base fundamental del pedido que reflejaba la nota, “vamos a necesitar un refuerzo de santos y mejor si son Santos Brasileños que tienen experiencia en campeonatos difíciles”. Por otra parte, algunos ya están echando a mano a algunos finaditos milagrosos que están en enterrados en el cementerio a la entrada de la ciudad. No, no es fácil; por eso me molestan esos tipos que creen que es cuestión de entrar a jugar y ya salís campeón. Ni cuando el arquero era “el negro” Pereyra y jugaban “Valija” Córdoba, “Pepino” Nacif y “el pato” Sleiman fue fácil. No, señor. Hay que guardar la banderita hasta que pase el mundial y dejar descansar por el momento a las brujas del pueblo, no andar mangueándoles goles a los santos de la Galería de la Veneración, dejar en paz y no hablar a los parientes que se fueron a vivir a Buenos Aires cuando cerró el Ingenio Baviera para preguntarles tonteras sobre los recorridos de las líneas de colectivos, ni presionarlo al tipo de la FM local, cuya onda tiene actualmente el alcance de unas cuadras, para que prevea los detalles técnicos de manera tal que la trasmisión del partido llegue perfectamente desde La Boca hasta el centro de Famaillá. Por ahora, habrá que seguir esperando.

(publicado en la revista Trompetas Completas)

A PROPOSITO DEL TIEMPO




a mi madre. Se fue con el viento el 18 de febrero del '95


el acordionista de la rue mouffetard
se parece en lo inmediato
al hombre que me vendió
el primer globo que se escapó al cielo
tan azul como los ojos de Inés
que me miraron fijos después de aquel beso
antes de subir al tren que esa noche
cruzaría Strasbourg, mientras
seguramente yo dormiría
mezclando sueños, gente
amores, gobiernos
deseos que nunca cumpliré
escasas alegrías que podría contarlas
regresos que aún no he concretado
y las repetidas agónicas sombras
de la dura noche
que despiertan en un pasillo de hospital,
sobresaltado de noticias
que arremeten contra mi niñez
con otro globo que salta
esta vez al infinito
vestido de caramelos
sopas calientes alientos incondicionales
cartas que llegan desde lejos
y un repertorio de vida que se me
escapa de las manos
y no puedo detenerlo.






(El otoño eterno y otros apuntes del viaje)

jueves, 21 de abril de 2011

EXILIO I




quizás ahora sepamos

que aquella tarde de trenes

que atravesaba buenos aires

era el comienzo de este feroz olvido

o tal vez escuche decir

que seguís en tu exilio

que vivís en madrid

barcelona

-paris puede ser-

y que todas las tardes

bajo un cielo gris

te sentás a acordarte

de mí y de este país

que quisimos tanto

y hoy se está cayendo a pedazos.


(Del libro: gramática de ausencias y descuentros)

AUSENCIA II

he elegido morirme en la lejanía
para que mis ojos vuelvan
a los lugares queridos
entonces
mi luto tendrá el color de la nieve
que ha unido la geografías de meses
a este continente azul
o lo tendrá tal vez del color
de los cerros
o el de mi corazón
temblando bajo el cielo de Orihuela
¡qué dichoso el camino
de mis ojos!
ir y volver por las cosas simples
que amé
y a las que siempre siento que me esperan.
(gramática de ausencia y desencuentros)

AVISO CLASIFICADO



se llama a las interesadas
a cubrir un puesto de ausencia
que dejó una mujer
que se fue con el día
es indispensable
hablar el idioma de la ternura
buena presencia de corazón
escribir con las manos
sobre los cuerpos
pero por sobre todas las cosas
cuando crezca el verbo
y se revolucione la sangre
deberá decir
que tentada por el mundo
otra vez
partirá con la mañana.
(Libro: gramática de ausencia y desencuentros)

APUNTE 46



vengo de desertar cada mañana de un cuarto distinto,
de navegar en la profunda noche en la vastedad del
silencio y solo, de cambiar de casas a menudo, de
ejercer amores de marinero, de cantar canciones en los
puertos y de comer en las fondas, de escribir poemas en
las paredes, de hablar en idiomas distintos, de reir y
llorar por una muchacha, de gritar en las
manifestaciones, de beber con mis compañeros en el
rito mágico de la bahía, de conocer la alegría y
el fracaso, y ahora, que me detuve a enfriar el silencio
en la nieve, a mirar el sí y el no del tiempo pendular
que nunca deja de moverse, a contar las estaciones, y a creer
que todo va pasando, aparecés vos con tus veinte
años repletos de algarabías.
(Libro: el Otoño eterno y otros apuntes del viaje)

GRAMÁTICA DEL DESENCUENTRO (poesía)




qué dura ausencia
la que tengo
haber vuelto y sentir
que me quedé en otra parte
recomenzar estos pasillos de siempre
y saberme lejos
habitando otro espacio
qué peor ausencia
que la de caminar el olvido
donde empecé a quererte
qué haré con lo que fue y
no fue nuestro
con el allá más que con el aquí
sin encontrar un adverbio intermedio
qué peor ausencia
que la de saber que no habrá
ninguna esquina
en donde nuestros nombres se crucen
vos y yo sólo somos el
comienzo de una palabra
que no se ha escrito
o el final de un verbo
mal conjugado
(libro: gramática de ausencias y descuentros)